Historia de la Diócesis

La Diócesis de Yoro fue creada el día 18 de septiembre del 2005.

Su primer Obispo, fué Monseñor Juan Luis Giasson (Q.D.D.G) (sacerdote de las Misiones Extranjeras de la Provincia de Québec, Canadá) fue ordenado y tomó posesión el día 12 de diciembre del 2005. Su lema es: Comunión y Participación.

Antes de esta fecha, Yoro era Vicaría Pastoral de la Arquidiócesis de Tegucigalpa. Recordamos que la Arquidiócesis de Tegucigalpa estaba formada por tres departamentos con una extensión territorial de 23,103.3 Km2. La distancia entre Tegucigalpa y Yoro es de 309.8 Km.

Lo que se buscó con la creación de esta diócesis fue un mejor, más atento, dedicado y eficaz trabajo pastoral y un crecimiento y consolidación de la Iglesia en sus parroquias, comunidades, etc

(Fuente: Proyecto de creación de la Diócesis de Yoro).

La Vicaría fue atendida durante más de 60 años por la Compañía de Jesús, su último vicario fue P. Patricio Wade, S.J. (Q.D.D.G) Siempre se buscó a través de la organización tanto parroquial como vicarial, el realizar un trabajo de evangelización en pro de la población más empobrecida de las dos zonas (montaña y valle).

La presencia de los Jesuitas da una nota especial en nuestra diócesis y en la región por la incidencia de sus obras: ellos atienden a 5 de las 10 Parroquias. Son responsables del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC), y de varias instituciones de segunda enseñanza, también de 2 Radios Locales y un espacio cultural que es Teatro la Fragua.

La Diócesis al momento de su fundación era atendida por 25 sacerdotes, de los cuales 5 pertenecen a clero diocesano.

2008 el número de sacerdotes es de 27 (16 religiosos jesuitas, 2 javerianos, 4 religiosos Siervos de Jesús y 5 sacerdotes diocesanos)

Colaboran también 6 congregaciones femeninas: las hermanas Educadoras de Notre Dame, las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, las Franciscanas Oblatas del Sagrado Corazón, Misioneras de Madre Laura, las Misioneras de María Mediadora y las Auxiliadoras de la Caridad.

Sería difícil hacer un cálculo de cuántas laicas y laicos colaboran en la iglesia como agentes de pastoral, ya sea como Catequistas, Delegados de la Palabra, Animadores Juveniles, Animadores de Comunidades Eclesiales de Base (CEBs), Promotores jurídicos, Promotores de pastoral de la mujer, Promotores de pastorales sociales y con las comunidades indígenas, Responsables de formación y animación en los diversos grupos de los movimientos, Colaboradores en equipos litúrgicos y de música, etc.

NUEVO OBISPO

Monseñor Héctor David García Osorio es elegido Obispo de la Diócesis de Yoro por el Papa Francisco el 3 de julio de 2014.

Su ordenación episcopal se realizó en la ciudad de El Progreso, Yoro el día sábado 20 de septiembre de 2014.

 

 

 

 

 

 

Hoja de Vida

Héctor David García Osorio

  • Nace en La Veta, Concepción de María, Choluteca, el 23 de septiembre de 1966.
  • Hijo de: Don. Visitación M. García y Doña. María Maura Osorio
  • Bautizado: el 07 de enero de 1967, en Concepción de María, Parroquia La Purificación de El Corpus, por el P. Juan María Lemyre, pme. Sus padrinos fueron: Eucebio Maradiaga y Aurora Osorio.
  • Sacramento de Confirmación: En El Jicarito de Concepción de María, Choluteca, en el año 1983. Padrino: Emiliano Vilchez.

Estudios realizados:

Primaria

En la Escuela Lempira de la comunidad de la Veta de Concepción de María finalizada en 1983.

Secundaria

1° curso en el Instituto Rafael Heliodoro Valle de Concepción de María en 1984.

2° curso en el Instituto Santa María Goretti (Nocturno) en 1986.

3° curso en el Instituto Superación (Nocturno) en 1987.

Formación para la vocación religiosa

  • Desde 1986 hasta 1989 realizó los estudios en el Seminario Menor Pablo VI.
  • Estudios en el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, Tegucigalpa 1990 – 1995:

–         1° de filosofía año 1990

–         2° de filosofía año 1991

–         1° de teología año 1992

–         2° de teología año 1993

–         3° de teología año 1994

–         4° de teología año 1995.

Año de pastoral en la parroquia San Pablo, Choluteca, del 02 de febrero de 1996 al 20 de abril de 1997.

Títulos académicos

  • Bachiller en Ciencias y Letras en el Instituto Santa María Goretti, Choluteca, año 1989
  • Diplomado en Ciencias Religiosas, con énfasis en Filosofía otorgado por el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, Tegucigalpa, año 1991.
  • Licenciado en Teología otorgado por el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, Tegucigalpa, año 1995.
  • Licenciado en Teología Espiritual en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, Italia, año 2011.

Ministerios

  • Candidato, en la Iglesia Catedral de Choluteca el 24 de enero de 1993.
  • Lectorado, en el Seminario Menor Pablo VI de Choluteca el 02 de enero de 1994.
  • Acolitado, en la Iglesia Catedral de Choluteca el 29 de enero de 1995.
  • Diaconado, en la Iglesia Catedral de Choluteca el 20 de abril de 1997.
  • Presbiterado, el 08 de noviembre de 1997 en el Gimnasio del Instituto Santa María Goretti de Choluteca.
  • Episcopado, el 20 de septiembre de 2014 en el Instituto San José de El Progreso, Yoro.

Obediencias realizadas

  1. Vicario en la Parroquia San Pablo en Choluteca, el 23 de febrero de 1998
  2. Coordinador de la Celebración de la Palabra y Vicario de Pastoral de la diócesis de Choluteca, con residencia en el obispado, el 17 de marzo de 1999.
  3. Canciller de la Curia Diocesana de Choluteca el 22 de junio de 1999.
  4. Miembro del Colegio de Consultores y del Consejo Presbiteral de la diócesis de Choluteca de 1999 a 2002.
  5. Vicario General de la diócesis de Choluteca el 09 de enero de 2001.
  6. Rector del Seminario Menor Pablo VI de Choluteca, el 30 de noviembre de 2002.
  7. Párroco de la parroquia San Jerónimo de Goascorán, Valle, del 28 de enero del 2005 hasta el 28 de diciembre de 2009.
  8. Estudios en Roma, Italia, enero de 2010 hasta febrero de 2012.
  9. Miembro del equipo de formadores del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, Junio 2012.
  10. Vice-rector del Seminario Mayor Nuestra Señor de Suyapa, junio de 2013.
  11. Secretario Adjunto de la Conferencia Episcopal de Honduras, 02 de agosto de 2013.
  12. Elegido Obispo de la Diócesis de Yoro por el Papa Francisco, Ciudad del Vaticano, Roma, Italia, 03 de julio de 2014.

Escudo de Monseñor Héctor David García para Diócesis de Yoro

Timbrado y divisa

El escudo está timbrado (techado) por el capelo (sombre­ro) sinople (verde) acompañado por un cor­dón con 6 borlas a cada lado. El capelo o galero era un som­brero de ala ancha usado por el clero, con cordo­nes ter­minados en borlas que caían por los late­rales sobre el pecho y tiene su ori­gen en los som­breros de peregrino.

Lo atraviesa el báculo (bastón) de pas­tor en forma de cruz latina de oro de un travesaño, signo de la sal­va­ción de todo el género humano que Cristo nos re­galó por su vida, pasión, muerte y resurrección.

Estos dos signos se utili­zan desde el decreto de san Pío X (1905) para identificar los escudos per­tene­cientes a los obispos.

Divisa suscrita (lema al pie): listón de sanguí­neo (ro­jo ocre) y letras en oro con el lema: “Aquí estoy, Señor inspirado en la llamada de Samuel (1 Sam 3,5). El color sangre simbo­li­za la entrega generosa, hasta el sacrifi­cio del martirio, el oro se utiliza en aquello que ha de durar para siem­pre.

El lema implica un deseo y una ambición o vi­sión: El deseo del obispo de ponerse totalmente al servicio de la diócesis de Yoro con disponibi­lidad para responder con premura a las necesi­dades y al quehacer pastoral, renovándolo cada día, pues ha sido llamado para enfrentar los desafíos que se le presenten. La visión o ambi­ción tiene que ver con la feligresía: Constatando que la mies es mucha y los obreros pocos, tener a futuro, dentro de 20 años, un clero diocesano numeroso. Para ello quiere que cada joven es­cuche este lema y tome conciencia de que el Señor lo puede estar llamando a una vocación especial en su vida. No se puede quedar indife­rente a esa llamada, sino que es necesario res­ponder. Desea también que este lema se lo apropie cada católico: los agentes de pastoral (para que promuevan y estimulen el surgi­miento de vocaciones), los y las jóvenes para que se dispongan a responder como Samuel “aquí estoy, porque me has llamado”. Invita también al compromiso en la misión de anun­cio y construcción del Reino, al cual todos es­tamos llamados.

El blasón o escudo, de forma francesa antigua, está dividido en cuatro cantones o cuarteles (sec­ciones en cuartos). La base de este escudo simbo­liza la raíz humana y espiritual, la parte supe­rior la aspiración humana, espiritual y pastoral.

Blasón o escudo

Primer cantón: Lluvia de peces

En el cantón diestro del jefe (cuarto superior izquierdo): cuatro nubes en plata sobre campo (fondo) de azur (azul), cruza­das de siniestra a diestra (derecha a izquierda) en diagonal descendente por peces en azur, tres gran­des en la zona central y cinco pequeños distri­buidos irregular­men­te.

Es en esta diócesis de Yoro donde se da el fenó­meno conocido por “la lluvia de peces”,  fenó­meno que despierta curiosidad. Quiere ser signo de apertura a la novedad que trae su nuevo minis­te­rio, a descubrir los signos de los tiempos para interpretarlos con la sabiduría del Pueblo de Dios.

El pez fue, para los primeros cristianos, un sím­bolo o marca para distinguirse de otros cre­yentes y señalar los lugares de reunión en tiempos de persecución. Las familias de la diócesis de Yoro tienen su distintivo: Cristo.

La abundancia de estos peces quiere crear la con­ciencia de que la gracia de Dios se derrama sin medida. También recuerda dos relatos: la multi­plicación milagrosa de los panes y peces (Mt 14,15-21; Mc 6,35-44; Lc 9,12-17; Jn 6,5-13), y la manifestación de Cristo resucitado a sus dis­cí­pulos junto al mar de Galilea (Jn 21,9).

Segundo cantón: Representación del padre Manuel de Jesús Subirana

En el cantón siniestro del jefe (cuarto superior derecho), sobre campo de oro, la representación del rostro del presbítero misionero Manuel de Jesús Subirana, incan­sable misionero que intensificó su labor evangeli­zadora y cultural en el territorio de nuestra dióce­sis yoreña, entre los ladinos y especial­mente entre los pueblos autóctonos en defensa de sus dere­chos humanos y de la ti­tulación de sus tierras ancestrales. Fe muy arraigada en el pueblo fiel de Yoro, que a pesar de haber pasado muchos años (ejerció su ministerio en el departamento de Yoro desde octubre de 1858 hasta no­viembre de 1864), su recuerdo sigue vivo en el pensamiento y en el corazón de sus habitantes.

El color oro simboliza la aspiración de que dure para siempre el espíritu misionero de este gran sacerdote animando nuestros planes pastorales y haciendo de cada persona bautizada una in­can­sable anunciadora de la Buena Nueva de Salva­ción.

Tercer cantón: Sagrada Escritura con las letras alfa y omega

En cantón diestro de la punta (cuarto inferior izquierdo), sobre campo de aurora (anaranjado) libro abierto de plata con letras de oro alfa y omega, atravesado por una cinta en gules (rojo).

  1. Recuerda el mandato misionero de Jesús: “Va­yan por todo el mundo proclamando la Buena No­ti­cia a toda la humanidad” (Mc 16,15), mi­sión que forma parte del ser de toda la Iglesia, Pueblo de Dios (DA 29).
  2. Las letras del alfabeto griego A “alfa” (primera) y Ω “omega” (última), representan a Cristo, Pa­la­bra de Dios encarnada, que como afirma la Iglesia en la liturgia de la Vigilia Pascual, es el principio y el fin de todo. El color anaranjado en heráldica se le llama “aurora” simboli­zando a Cristo resucitado, “aurora de nuestra salva­ción”. El color oro simboliza la eternidad de Dios y el color rojo, en la liturgia cristiana, simboliza el color de la sangre y del fuego: La sangre de­rramada por Jesús en el martirio de su Pasión por amor a la humanidad y para nuestra salva­ción “le abrió el costado con la lanza y al instante salió sangre y agua” (Jn 19,34), y el fuego del Espíritu Santo aquel que descendió sobre la Virgen María según la pro­mesa del Ángel Gabriel al momento de la con­cepción del Hijo de Dios “el Espíritu Santo des­cende­rá sobre ti” (Lc 1,35) y sobre los apóstoles el día de Pentecostés (Hch 2,1-4), el cual sigue acompañando a la Iglesia que peregrina en esta tierra.
  3. El libro de la Sagrada Escritura y la Historia de la Salvación narrada en ella, es punto de refe­ren­cia para nuestra vida cristiana, para nues­tra fe, para confrontarnos en la vida. “Toda la Es­critura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra.” (2 Tim 3,16-17).
  4. Mons. Héctor David es originario de la diócesis de Choluteca, cuna del ministe­rio de los Delega­dos de la Palabra de Dios. Su vocación sacerdotal hunde sus raíces en la escucha de la Palabra como regla de su vida.

Cuarto cantón: Palma africana

En el cantón siniestro de la punta (cuarto inferior dere­cho) sobre campo de azur y terraza (suelo) de sino­ple, mon­taña de dos cumbres en azur atravesada por palmera africana en sinople y al pie bellota de aceite en san­guíneo (rojo oscuro) y sable (negro).

El cultivo de la palma africana se ha incrementa­do en los últimos años en el valle de Sula, sede de esta diócesis, y representa la activi­dad agrícola extractora de aceite que, junto con otros cultivos, ayuda al sustento de las familias.

Al fondo está la representación de las reservas ecológicas de los parques nacionales de nuestra diócesis: Montaña de Mico Quemado, Pico Píjol, Montaña de Yoro y la reserva biológica Arenal, que invitan a vivir inmersos en el mundo natural que Dios nos ha regalado, los cuales tenemos la responsabilidad de cuidar disfrutando de su usufructo.

Al ver hacia la altura de la montaña nos recuerda que más allá de esa belleza natural, está Dios, belleza eterna, principio y fin de todo lo que existe.