{"id":25886,"date":"2024-01-05T22:09:25","date_gmt":"2024-01-06T04:09:25","guid":{"rendered":"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/?page_id=25886"},"modified":"2024-01-05T22:31:44","modified_gmt":"2024-01-06T04:31:44","slug":"el-paso-de-dios-por-nuestra-historia-jesuita-en-centroamerica","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/?page_id=25886","title":{"rendered":"El paso de Dios por nuestra historia jesuita en Centroam\u00e9rica"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>P. Jes\u00fas M. Sariego, SJ<\/em><\/strong><br><em>El Progreso, Julio 2022<\/em><br><em>Provincia Jesuita de Centroam\u00e9rica<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Publicado: Mi\u00e9rcoles, 27 Julio 2022<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-3-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-25887\" srcset=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-3-1024x576.png 1024w, https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-3-300x169.png 300w, https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-3-768x432.png 768w, https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-3-1536x864.png 1536w, https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/image-3.png 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Compartimos el art\u00edculo del P. Jes\u00fas Manuel Sariego SJ como un aporte a la celebraci\u00f3n del A\u00f1o Ignaciano y como reflexi\u00f3n a una lectura de la historia de la Provincia Centroamericana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">VER NUEVAS TODAS LAS COSAS<br><em>El paso de Dios por nuestra historia jesuita en Centroam\u00e9rica<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p><em>\u2026 \u201cUna vez iba por su devoci\u00f3n a una iglesia, que estaba poco m\u00e1s de una milla de Manresa, que creo yo que se llama sant Pablo, y el camino va junto al r\u00edo; y yendo as\u00ed en sus devociones, se sent\u00f3 un poco con la cara hacia el r\u00edo, el cual iba hondo. Y estando all\u00ed sentado se le empezaron a abrir los ojos del entendimiento; y no que viese alguna visi\u00f3n, sino entendiendo y conociendo muchas cosas, tanto de cosas espirituales, como de cosas de la fe y de letras; y esto con una ilustraci\u00f3n tan grande, que le parec\u00edan todas las cosas nuevas\u201d &#8230; (Autobiograf\u00eda, 30).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ignatius 500<\/em>&nbsp;es el slogan de la celebraci\u00f3n gozosa que ha convocado a los amigos de Ignacio en todo el mundo entre el 20 de mayo de 2021, aniversario de la herida sufrida por \u00cd\u00f1igo de Loyola en Pamplona, y el 31 de julio de 2022, festividad de San Ignacio. Tambi\u00e9n nosotros, en Centroam\u00e9rica y desde nuestro modo propio de seguimiento, nos unimos gozosos a este evento al tiempo que rememoramos la historia del paso de Dios por nuestra historia colectiva de jesuitas y laicos colaboradores en nuestras vidas y trabajos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace 500 a\u00f1os, \u00cd\u00f1igo L\u00f3pez de Loyola ca\u00eda herido defendiendo Pamplona, ciudad asediada por los franceses. Fracturado y tristemente frustrado, fue conducido a Loyola. All\u00e1, a la depresi\u00f3n le sucedi\u00f3 la lenta recuperaci\u00f3n: la herida reconvirti\u00f3 los sue\u00f1os de su vida. Leyendo los pocos libros de la casa, y mientras contemplaba postrado, frente a \u00e9l, el cerro de Izarraitz, al desarraigo le sucedi\u00f3 la pasi\u00f3n por imitar la vida de los Santos para as\u00ed seguir a Jes\u00fas. \u00cd\u00f1igo comenz\u00f3 entonces a ver su vida de otro modo. Le parec\u00edan nuevas todas las cosas\u2026 El pasado hab\u00eda sido tiempo de aprendizajes; el futuro brillaba atractivo y prometedor. Aquel coraz\u00f3n donde hab\u00edan crecido\u00a0<em>\u201cvanas pasiones del mundo\u201d<\/em>, iniciaba un nuevo aprendizaje\u00a0<em>\u201ccomo ni\u00f1o de escuela\u201d<\/em>. Y es que hay heridas de la vida humana que de pronto nos transforman. Amargos reveses del pasado, que al fin anuncian la luz resplandeciente del Resucitado\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cCon Mons. Romero<\/em>, -dec\u00eda Ellacur\u00eda,-&nbsp;<em>Dios pas\u00f3 por El Salvador\u201d<\/em>. En este Aniversario ignaciano, que celebramos, jesuitas y colaboradores en la misi\u00f3n en Centroam\u00e9rica, sin duda nos hemos preguntado: Y \u00bfcu\u00e1ntas veces no ha pasado Dios por nuestras vidas y por nuestra historia? \u00bfCu\u00e1ntas veces no dej\u00f3 su se\u00f1al liberadora en los dinteles de nuestras existencias e instituciones, a\u00fan en medio de los aparentes fracasos? Al ver a Ignacio postrado en la habitaci\u00f3n alta de la casa de Loyola, todos, sin duda, algo hemos rele\u00eddo de nuestra historia pasada mientras contemplamos el futuro pensando&nbsp;<em>\u201cen todo amar y servir\u201d<\/em>&nbsp;\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl primer pre\u00e1mbulo es la historia\u201d<\/em>&#8211; prologa Ignacio muchas de sus contemplaciones de los Ejercicios. Nos proponemos aqu\u00ed recordar algunos tramos de este itinerario en el que, sin duda, Dios nos acompa\u00f1\u00f3 por las complejas rutas de la historia jesuita de Centroam\u00e9rica. En las posadas alegres, como en Navidad, encuentros iluminadores como en Galilea, \u00e9xitos aplaudidos junto a la orilla del lago, estaciones dolorosas de V\u00eda Crucis e incluso reencuentros iluminadores como en Ema\u00fas. All\u00e1 estuvo, sin duda con nosotros y promete acompa\u00f1arnos en adelante, con el viento de Pentecost\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">1. Desde la marginalidad al esplendor y el exilio<\/h5>\n\n\n\n<p><em>\u2026 \u201cVayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creaci\u00f3n. Estas se\u00f1ales acompa\u00f1ar\u00e1n a los que crean: en mi Nombre echar\u00e1n demonios y hablar\u00e1n nuevas lenguas; tomar\u00e1n con sus manos serpientes y, si beben alg\u00fan veneno, no les har\u00e1 da\u00f1o; impondr\u00e1n las manos sobre los enfermos y quedar\u00e1n sanos.\u201d (Mc 16, 15-19)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los proyectos del generalato de Francisco de Borja (1539-1543) buscaba establecer en Guatemala una base para la ardua evangelizaci\u00f3n de las Antillas. Este sue\u00f1o tard\u00f3 en llevarse a cabo, pero por su ubicaci\u00f3n estrat\u00e9gica, pronto los jesuitas conocieron Centroam\u00e9rica. Primero, en 1567 cuando la primera expedici\u00f3n jesuita camino del Per\u00fa pas\u00f3 por Panam\u00e1. No se quedaron all\u00e1, pese a las s\u00faplicas de los vecinos y del mismo superior de la expedici\u00f3n que deseaba establecer en Panam\u00e1 la Curia provincial. No eran las indicaciones recibidas de Borja. Tampoco tuvo \u00e9xito la solicitud de Felipe II en 1567 pidiendo cuatro jesuitas para acompa\u00f1ar al Gobernador de Honduras, Juan Vargas de Carvajal. Lo mismo ocurri\u00f3 en Guatemala: Pedro Villalobos, presidente de la Audiencia solicit\u00f3 en 1572 al provincial de M\u00e9xico el env\u00edo de un grupo de jesuitas, pero la 1\u00aa Congregaci\u00f3n Provincial de Nueva Espa\u00f1a en 1577 respondi\u00f3 negativamente. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, viajando del Per\u00fa hacia M\u00e9xico, donde ser\u00eda provincial, el P. Juan de la Plaza se detuvo en Granada, Nicaragua, donde de nuevo recibi\u00f3 la misma petici\u00f3n de parte del Cabildo, pero la demanda tampoco prosper\u00f3. No era llegada la hora\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, en los or\u00edgenes, Centroam\u00e9rica no parec\u00eda un lugar prioritario en los planes de la Compa\u00f1\u00eda. El territorio ni era conocido para ellos ni ocupaba una atenci\u00f3n especial para la Corona. El punto de inter\u00e9s era m\u00e1s bien Per\u00fa, centro del Virreinato y rico en metales preciosos. Para acceder all\u00e1 era obligado la traves\u00eda entre ambos mares por&nbsp;<strong>Panam\u00e1<\/strong>. Por all\u00e1 pas\u00f3 la primera expedici\u00f3n en 1567, camino de Lima, donde Borja prefiri\u00f3 establecer la residencia provincial. Panam\u00e1, es verdad, era clave de circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas y poblaci\u00f3n. Eran dos las rutas que recorr\u00edan desde Sevilla las flotas espa\u00f1olas. Una hasta Nueva Espa\u00f1a (M\u00e9xico), la otra, al Per\u00fa a trav\u00e9s de Tierra firme (Panam\u00e1). Una inmensa caravana de barcos mercantes escoltados, desde Sevilla, por varios nav\u00edos de guerra. La flota de Panam\u00e1 part\u00eda en agosto, se deten\u00eda en Cartagena y llegaba a Nombre de Dios (despu\u00e9s a Portobelo) en tiempo lluvioso. Por la v\u00eda fluvial del \u201cCamino de Cruces\u201d y la terrestre del \u201cCamino real\u201d, al fin mercanc\u00edas y pasajeros alcanzaban el puerto de Panam\u00e1 en el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico. De ah\u00ed, una nueva expedici\u00f3n protegida por la Armada del mar del Sur, acced\u00edan al puerto de El Callao, en el Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1578 hubo en Panam\u00e1 una segunda presencia de dos jesuitas que acompa\u00f1aban como capellanes a los soldados espa\u00f1oles en guerra contra los piratas ingleses en el Bayano. Ya entonces se instal\u00f3 una residencia que en 1582 se cerr\u00f3 por decisi\u00f3n de la 3\u00aa Congregaci\u00f3n Provincial del Per\u00fa. Tras una misi\u00f3n exploratoria, m\u00faltiples peticiones de los vecinos y Cabildo municipal, en diciembre de 1584, los jesuitas establecieron al fin una peque\u00f1a escuela de primeras letras, despu\u00e9s convertida en Colegio, Noviciado temporal (1601) y a\u00f1os m\u00e1s tarde, en Universidad de San Javier. En pocos Colegios jesuitas ocurri\u00f3 lo que en Panam\u00e1: el Cabildo municipal coste\u00f3 desde entonces la estancia de los jesuitas hasta la expulsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta 1671, la actividad de los jesuitas en Panam\u00e1 se centr\u00f3 en educar y evangelizar. A los inicios, sin iglesia propia, utilizaron las plazas, y catedral de la ciudad. En 1609 abrieron su propia iglesia dedicada a San Ignacio. Predicaban con frecuencia sobre la usura, los principios morales y las condiciones justas del&nbsp;comercio. Distribu\u00edan los sacramentos, catequizaban y crearon varias congregaciones de laicos, atend\u00edan a presos y enfermos. Pero de estos primeros trabajos pastorales, tal vez hay que rese\u00f1ar su labor con la poblaci\u00f3n africana llegada de modo permanente a Panam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>En la ciudad de Panam\u00e1 buena parte del trabajo evangelizador fue dirigido hacia la poblaci\u00f3n negra, incluso&nbsp;<em>los cimarrones<\/em>&nbsp;que en las \u00e1reas de Chepo y el Bayano que buscaban escapar del control de sus amos blancos. Los jesuitas acompa\u00f1aron en Congregaciones propias a la numerosa poblaci\u00f3n africana. Conviene recordar que para fines del siglo XVI habitaban en la ciudad de Panam\u00e1 cerca de 12.000 emigrantes africanos.&nbsp;<em>\u201cPanam\u00e1,<\/em>&nbsp;&#8211; escrib\u00eda al P. General uno de los primeros jesuitas, &#8211;&nbsp;<em>no parece ciudad de las Indias, sino un pueblo de Etiop\u00eda\u201d<\/em>. Se fundaron dos Congregaciones para los esclavos negros, la de&nbsp;<em>San Salvador<\/em>&nbsp;y la del&nbsp;<em>Sant\u00edsimo Sacramento<\/em>&nbsp;en 1616. En la ma\u00f1ana de los domingos, en los diversos barrios se organizaba la catequesis y procesiones que en la tarde, despu\u00e9s de recorrer las principales iglesias de la ciudad, conflu\u00edan con todo ceremonial en una celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda en la iglesia de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/19UAhXJkw9xNj9-ypwjbIpmYDwB9RtJyW\/view\">Dios pas\u00f3 por Centroam\u00e9rica.pdf &#8211; Google Drive<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>P. Jes\u00fas M. Sariego, SJEl Progreso, Julio 2022Provincia Jesuita de Centroam\u00e9rica Publicado: Mi\u00e9rcoles, 27 Julio 2022 Compartimos el art\u00edculo del P. 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