{"id":3554,"date":"2017-02-17T14:12:26","date_gmt":"2017-02-17T20:12:26","guid":{"rendered":"http:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/?page_id=3554"},"modified":"2017-03-02T12:00:12","modified_gmt":"2017-03-02T18:00:12","slug":"los-7-sacramentos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/?page_id=3554","title":{"rendered":"Los 7 Sacramentos"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a name=\"1-Bautismo\"><\/a>1-Bautismo<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/bautismo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3555 size-full\" src=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/bautismo.jpg\" width=\"200\" height=\"238\" \/><\/a>Jesucristo requiere instrucci\u00f3n y fe para los que se convierten (cf. Mat. 28,19\u201320). Por eso la Iglesia requiere un catecumenado para formar a quienes se bautizan de mayores. Sin embargo, los ni\u00f1os peque\u00f1os deben ser bautizados aunque aun sean incapaces de recibir formaci\u00f3n. Raz\u00f3n: <b>El bautismo es un don de Dios por el cual entramos en la vida de la gracia. Es regalo de Dios y no depende de ning\u00fan m\u00e9rito.<\/b> Cada uno debe responder y prepararse a ese don seg\u00fan sus posibilidades tomando en cuenta su edad y la capacidad. Los padres deben comprometerse a formar a sus ni\u00f1os bautizados en la fe con la ayuda de la gracia. En el bautismo se planta la semilla y despu\u00e9s viene el crecimiento. El bautismo de beb\u00e9s no les quita la libertad ya que m\u00e1s tarde podr\u00e1n aceptar o rechazar la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Que dice la Biblia:<br \/>\nJes\u00fas ense\u00f1\u00f3 la necesidad de que todos se bauticen para obtener la salvaci\u00f3n<\/b> (Jn 3,5), la cual es un don. El no excluy\u00f3 a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El bautismo es un don para todos, no solo adultos:<br \/>\n<\/b>San Pablo: \u201cpues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que est\u00e1n lejos, para cuantos llame el Se\u00f1or Dios nuestro.\u201d Hechos 2,39<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Jes\u00fas dice: \u201cDejad que los ni\u00f1os vengan a mi\u201d y\u00a0 los pone como modelos para atener el Reino:<br \/>\n<\/b>\u201cLe presentaban tambi\u00e9n los ni\u00f1os peque\u00f1os para que los tocara, y al verlo los disc\u00edpulos, les re\u00f1\u00edan. M\u00e1s Jes\u00fas llam\u00f3 a los ni\u00f1os, diciendo: \u00abDejad que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed y no se lo impid\u00e1is; porque de los que son como \u00e9stos es el Reino de Dios\u201d.\u00a0 -Lucas 18,15-16, cf Mateo 19,14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<b>Ni\u00f1os peque\u00f1os<\/b>\u201d (Lc 18,15), en el texto griego (original) es \u201cbrepha\u201d, que significa \u201cinfantes\u201d, es decir, ni\u00f1os de brazo que a\u00fan no tienen uso de raz\u00f3n. Jes\u00fas mismo dice que de ellos es el Reino de los Cielos. \u00bfPodemos nosotros prohibirle a los ni\u00f1os el bautismo, por el cual se entra en la vida del Reino?. El bautismo es para todos y cada cual se le pide el asentimiento que es capaz de dar seg\u00fan su edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El bautismo, seg\u00fan Pablo,<\/b> <b>remplaza la circuncisi\u00f3n<\/b> (cf. Col. 2,11\u201312). Normalmente los jud\u00edos circuncidan a sus ni\u00f1os poco despu\u00e9s de nacer, antes de que est\u00e9n formados en la fe. De la misma manera un ni\u00f1o nacido en familia cristiana es bautizado poco despu\u00e9s de nacer. M\u00e1s tarde recibir\u00e1 la formaci\u00f3n en su fe seg\u00fan su edad, podr\u00e1 cooperar con el don del bautismo que ha recibido y ser\u00e1 libre para decidir si acepta o no el don de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de conversiones de adultos, jud\u00edos y cat\u00f3licos seguimos el mismo orden: Los jud\u00edos requieren que el converso acepte la fe antes de ser circuncidado. Los cat\u00f3licos requieren formaci\u00f3n y libre aceptaci\u00f3n de la fe antes del bautismo de adultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El bautismo de ni\u00f1os es la pr\u00e1ctica de la Iglesia desde el principio.<br \/>\n<\/b>En la Iglesia del Nuevo Testamento, cuando la cabeza de la familia recib\u00eda el bautismo, se bautizaba toda la familia. Ej.: El carcelero es bautizado con \u201ctodos los suyos\u201d (cf. Hch 16,15.33; 18,8; 1 Co 1,16). No se encuentra en el Nuevo Testamento ning\u00fan caso en que los ni\u00f1os sean excluidos del bautismo ni tampoco hay un caso en que los hijos de cristianos sean bautizados m\u00e1s tarde.<br \/>\n<b>El bautismo nos comunica la salvaci\u00f3n que Jes\u00fas gan\u00f3 en la cruz y lava los pecados. Es un sacramento y es un don gratuito:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el primer siglo la Iglesia ha ense\u00f1ado que el bautismo es un sacramento por el cual recibimos la remisi\u00f3n de los pecados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cJes\u00fas: \u00abEn verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Esp\u00edritu no puede entrar en el Reino de Dios. -Juan 3,5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cGracias al Padre que os ha hecho aptos para participar en la herencia de los santos en la luz\u201d! -Colosenses 1,12<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPedro les contest\u00f3: \u00abConvert\u00edos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisi\u00f3n de vuestros pecados; y recibir\u00e9is el don del Esp\u00edritu Santo\u201d -Hechos 2,38<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl bautismo que os salva y que no consiste en quitar la suciedad del cuerpo, sino en pedir a Dios una buena conciencia por medio de la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo\u201d -I Pedro 3,21.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a name=\"2-Penitencia\"><\/a>2-Penitencia<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/penitencia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3556 size-medium\" src=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/penitencia-252x300.jpg\" width=\"252\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/penitencia-252x300.jpg 252w, https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/penitencia.jpg 294w\" sizes=\"auto, (max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><\/a>Es llamado <strong><i>sacramento de la confesi\u00f3n<\/i><\/strong> porque la declaraci\u00f3n o manifestaci\u00f3n, la confesi\u00f3n de los pecados ante el sacerdote, es un elemento esencial de este sacramento. En un sentido profundo este sacramento es tambi\u00e9n una \u201cconfesi\u00f3n\u201d, reconocimiento y alabanza de la santidad de Dios y de su misericordia para con el hombre pecador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">Se le llama<strong> <i>sacramento del perd\u00f3n<\/i><\/strong> porque, por la absoluci\u00f3n sacramental del sacerdote, Dios concede al penitente \u201cel perd\u00f3n y la paz\u201d (OP, f\u00f3rmula de la absoluci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">Se le denomina <strong><i> sacramento de reconciliaci\u00f3n<\/i><\/strong> porque otorga al pecador el amor de Dios que reconcilia: \u201cDejaos reconciliar con Dios\u201d (2 Co 5,20). El que vive del amor misericordioso de Dios est\u00e1 pronto a responder a la llamada del Se\u00f1or: \u201cVe primero a reconciliarte con tu hermano\u201d (Mt 5,24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><strong>Para confesarse bien se necesita:<\/strong><br \/>\n1 Examen de conciencia.<br \/>\n2 Dolerse de los pecados cometidos.<br \/>\n3 Prop\u00f3sito de enmendarse de ellos.<br \/>\n4 Confesar al sacerdote todos los pecados mortales.<br \/>\n5 Cumplir la penitencia que nos fuere impuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pasos b\u00e1sicos para confesarse:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Entra al confesionario sin miedo, confiando en la misericordia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Sacerdote: \u201cAve Mar\u00eda Pur\u00edsima\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Penitente: \u201cSin pecado concebida. Bend\u00edgame padre porque he pecado. Hace \u2026 de mi \u00faltima confesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis pecados son los siguientes\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Confiesa todos los pecados desde tu \u00faltima confesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-No es necesario ilustrar detalles de lo ocurrido. Ej.: \u201cOfend\u00ed gravemente a mis padres de palabra\u201d EN VEZ DE: \u201cIbamos en el carro y papa sac\u00f3 una vieja conversaci\u00f3n\u2026. me habl\u00f3 de una novia\u2026 reaccion\u00e9\u2026.entonces\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Confiesa tus propios pecados y no los ajenos. El confesionario no es para desahogarse contando lo que nos han hecho otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Sacerdote ofrece alg\u00fan consejo e imparte la penitencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Penitente reza el Acto de Contrici\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Sacerdote imparte la absoluci\u00f3n con estas palabras: \u201cDios, Padre de misericordia\u2026\u201d y despide al penitente en paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>Referencias B\u00edblicas principales:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Cristo imparte a Pedro poder para perdonar los pecados: Mateo 16,19.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Cristo da poder a los Ap\u00f3stoles para perdonar los pecados: Juan 20,21-23<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas llama a la conversi\u00f3n. Esta llamada es una parte esencial del anuncio del Reino: \u201cEl tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios est\u00e1 cerca; convert\u00edos y creed en la Buena Nueva\u201d (Mc 1,15). En la predicaci\u00f3n de la Iglesia, esta llamada se dirige primeramente a los que no conocen todav\u00eda a Cristo y su Evangelio. As\u00ed, el Bautismo es el lugar principal de la conversi\u00f3n primera y fundamental. Por la fe en la Buena Nueva y por el Bautismo (cf. Hch 2,38) se renuncia al mal y se alcanza la salvaci\u00f3n, es decir, la remisi\u00f3n de todos los pecados y el don de la vida nueva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Ahora bien, la llamada de Cristo a la conversi\u00f3n sigue resonando en la vida de los cristianos. Esta segunda conversi\u00f3n es una tarea ininterrumpida para toda la Iglesia que \u201crecibe en su propio seno a los pecadores\u201d y que siendo \u201csanta al mismo tiempo que necesitada de purificaci\u00f3n constante,busca sin cesar la penitencia y la renovaci\u00f3n\u201d (LG 8). Este esfuerzo de conversi\u00f3n no es s\u00f3lo una obra humana. Es el movimiento del \u201ccoraz\u00f3n contrito\u201d (Sal 51,19), atra\u00eddo y movido por la gracia (cf Jn 6,44; 12,32) a responder al amor misericordioso de Dios que nos ha amado primero (cf 1 Jn 4,10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0De ello da testimonio la conversi\u00f3n de S. Pedro tras la triple negaci\u00f3n de su Maestro. La mirada de infinita misericordia de Jes\u00fas provoca las l\u00e1grimas del arrepentimiento (Lc 22,61) y, tras la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, la triple afirmaci\u00f3n de su amor hacia \u00e9l (cf Jn 21,15-17). La segunda conversi\u00f3n tiene tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n comunitaria. Esto aparece en la llamada del Se\u00f1or a toda la Iglesia: \u201c\u00a1Arrepi\u00e9ntete!\u201d (Ap 2,5.16).<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><a name=\"3-Eucarist\u00eda\"><\/a>3-Eucarist\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/eucaristia_comunion.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3557 size-medium\" src=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/eucaristia_comunion-244x300.jpg\" width=\"244\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/eucaristia_comunion-244x300.jpg 244w, https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/eucaristia_comunion.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 244px) 100vw, 244px\" \/><\/a>Es Jesucristo vivo, su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, que se hace presente cuando el sacerdote consagra el pan y vino en la Santa Misa. Estos elementos se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Se\u00f1or (Transubstanciaci\u00f3n). Recibir la Eucarist\u00eda (Comuni\u00f3n) es recibir a Jesucristo. La Eucarist\u00eda, explica el Papa Le\u00f3n XIII, contiene \u201cen una variedad de milagros, todas las realidades sobrenaturales\u201d (Enc\u00edclica Mirae Caritatis).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. \u201cNos es posible recibir la eucarist\u00eda como un alimento privado para despu\u00e9s encerrarse en el propio individualismo. (La Eucarist\u00eda) nos une al Se\u00f1or y en ese sentido nos une entre nosotros. Es vinculante, en el sentido de que nos hace miembros del Cuerpo de Cristo, cuya unidad se constituye en los v\u00ednculos de la profesi\u00f3n de fe, de los sacramentos, del gobierno eclesi\u00e1stico y de la comuni\u00f3n\u201d. -Cardenal Ratzinger, 22-XII-03.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA EUCARISTIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es misterio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es sacramento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es sacrificio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como misterio, se cree<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacramento, se recibe<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacrificio, se ofrece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se propone al entendimiento como misterio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se da al alma como alimento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ofrece a Dios como homenaje<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como misterio, anonada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacramento, alimenta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacrificio, redime.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como misterio, es admirable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacramento, es deleitable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacrificio, es inefable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como misterio, es impenetrable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacramento, es presencia real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacrificio, alimenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como misterio, es impenetrable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacramento, es sabros\u00edsimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacrificio, es valios\u00edsimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como misterio, debo meditarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacramento, debo gustarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacrificio, debo apreciarlo sobre todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es misterio de fe. Debo creerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es sacramento de amor. Debo amarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es sacrificio de Dios. Debo confiar en \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como misterio se esconde.. en el Sagrario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacramento, alimenta.. es convite, es comuni\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como sacrificio, se inmola\u2026 es v\u00edctima.. es la Santa Misa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Oh Misterio Adorable! El Sagrario ser\u00e1 mi refugio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Oh Sacramento Dulc\u00edsimo! Comulgar ser\u00e1 mi mayor deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Oh Sacrificio Estupendo! La misa ser\u00e1 mi prioridad de vida.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a name=\"4-Confirmaci\u00f3n\"><\/a>4-Confirmaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/confirmacion.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3558 size-medium\" src=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/confirmacion-252x300.jpg\" width=\"252\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/confirmacion-252x300.jpg 252w, https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/confirmacion.jpg 294w\" sizes=\"auto, (max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><\/a>Con el Bautismo y la Eucarist\u00eda, el sacramento de la Confirmaci\u00f3n constituye el conjunto de los \u201csacramentos de la iniciaci\u00f3n cristiana\u201d, cuya unidad debe ser salvaguardada. Es preciso, pues, explicar a los fieles que la recepci\u00f3n de este sacramento es necesaria para la plenitud de la gracia bautismal (cf OCf, Praenotanda 1). En efecto, a los bautizados \u201cel sacramento de la confirmaci\u00f3n los une m\u00e1s \u00edntimamente a la Iglesia y los los enriquece con una fortaleza especial del Esp\u00edritu Santo. De esta forma se comprometen mucho m\u00e1s, como aut\u00e9nticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras\u201d (LG 11; cf OCf, Praenotanda 2):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Qui\u00e9n puede recibir este sacramento<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo bautizado, a\u00fan no confirmado, puede y debe recibir el sacramento de la Confirmaci\u00f3n (cf CIC can. 889, 1). Puesto que Bautismo, Confirmaci\u00f3n y Eucarist\u00eda forman una unidad, de ah\u00ed se sigue que \u201clos fieles tienen la obligaci\u00f3n de recibir este sacramento en tiempo oportuno\u201d (CIC, can. 890), porque sin la Confirmaci\u00f3n y la Eucarist\u00eda el sacramento del Bautismo es ciertamente v\u00e1lido y eficaz, pero la iniciaci\u00f3n cristiana queda incompleta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La costumbre latina, desde hace siglos, indica \u201cla edad del uso de raz\u00f3n\u201d, como punto de referencia para recibir la Confirmaci\u00f3n. Sin embargo, en peligro de muerte, se debe confirmar a los ni\u00f1os incluso s i no han alcanzado todav\u00eda la edad del uso de raz\u00f3n (cf CIC can. 891; 893,3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Si a veces se habla de la Confirmaci\u00f3n como del \u201csacramento de la madurez cristiana\u201d, es preciso, sin embargo, no confundir la edad adulta de la fe con la edad adulta del crecimiento natural, ni olvidar que la gracia bautismal es una gracia de elecci\u00f3n gratuita e inmerecida que no necesita una \u201cratificaci\u00f3n\u201d para hacerse efectiva. Santo Tom\u00e1s lo recuerda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La edad del cuerpo no constituye un prejuicio para el alma. As\u00ed, incluso en la infancia, el hombre puede recibir la perfecci\u00f3n de la edad espiritual de que habla la Sabidur\u00eda (4,8): `la vejez honorable no es la que dan los muchos d\u00edas, no se mide por el n\u00famero de los a\u00f1os\u2019. As\u00ed numerosos ni\u00f1os, gracias a la fuerza del Esp\u00edritu Santo que hab\u00edan recibido, lucharon valientemente y hasta la sangre por Cristo (s.th. 3, 72,8,ad 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La preparaci\u00f3n para la Confirmaci\u00f3n debe tener como meta conducir al cristiano a una uni\u00f3n m\u00e1s \u00edntima con Cristo, a una familiaridad m\u00e1s viva con el Esp\u00edritu Santo, su acci\u00f3n, sus dones y sus llamadas, a fin de poder asumir mejor las responsabilidades apost\u00f3licas de la vida cristiana. Por ello, la catequesis de la Confirmaci\u00f3n se esforzar\u00e1 por suscitar el sentido de la pertenencia a la Iglesia de Jesucristo, tanto a la Iglesia universal como a la comunidad parroquial. Esta \u00faltima tiene una resp onsabilidad particular en la preparaci\u00f3n de los confirmandos (cf OCf, Praenotanda 3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Para recibir la Confirmaci\u00f3n es preciso hallarse en estado de gracia. Conviene recurrir al sacramento de la Penitencia para ser purificado en atenci\u00f3n al don del Esp\u00edritu Santo. Hay que prepararse con una oraci\u00f3n m\u00e1s intensa para recibir con docilidad y disponibilidad la fuerza y las gracias del Esp\u00edritu Santo (cf Hch 1,14).<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a name=\"5-Orden Sacerdotal\"><\/a>5-Orden Sacerdotal<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/orden_sacerdotal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3559 size-medium\" src=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/orden_sacerdotal-249x300.jpg\" width=\"249\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/orden_sacerdotal-249x300.jpg 249w, https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/orden_sacerdotal.jpg 291w\" sizes=\"auto, (max-width: 249px) 100vw, 249px\" \/><\/a><strong>Referencias B\u00edblicas:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La imposici\u00f3n de las manos en la ordenaci\u00f3n (Hechos 13, 2-2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros di\u00e1conos ordenados por los Ap\u00f3stoles (Hechos 6, 1-6.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Pablo manda a ordenar presb\u00edteros. S. Pablo dice a Tito: \u201cEl motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo que faltaba y establecieras presb\u00edteros en cada ciudad, como yo te orden\u00e9\u201d (Tt 1, 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El episcopado \u201csi alguno aspira al cargo de obispo, desea una noble funci\u00f3n\u201d (1 Tm 3, 1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Timoteo es pastor por imposici\u00f3n de las manos. 2 Tm 1, 6: San Pablo dice a su disc\u00edpulo Timoteo: \u201cTe recomiendo que reavives el carisma de Dios que est\u00e1 en ti por la imposici\u00f3n de mis manos\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>Puntos principales:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El sacerdocio es un sacramento de la Nueva Alianza, instituido por Cristo en la Ultima Cena, que confiere a un hombre el poder de consagrar y ofrecer el Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Santa Misa y de remitir y retener los pecados en el sacramento de reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Iglesia entera es un pueblo sacerdotal.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa Iglesia entera es un pueblo sacerdotal. Por el bautismo, todos los fieles participan del sacerdocio de Cristo. Esta participaci\u00f3n se llama \u201csacerdocio com\u00fan de los fieles\u201d. A partir de este sacerdocio y al servicio del mismo existe otra participaci\u00f3n en la misi\u00f3n de Cristo: la del ministerio conferido por el sacramento del Orden, cuya tarea es servir en nombre y en representaci\u00f3n de Cristo-Cabeza en medio de la comunidad\u201d. Catecismo Iglesia Cat\u00f3lica 1591.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacerdocio ministerial difiere esencialmente del sacerdocio com\u00fan de los fieles. \u201cEl sacerdocio ministerial difiere esencialmente del sacerdocio com\u00fan de los fieles porque confiere un poder sagrado para el servicio de los fieles. Los ministros ordenados ejercen su servicio en el pueblo de Dios mediante la ense\u00f1anza (munus docendi), el culto divino (munus liturgicum) y por el gobierno pastoral (munus regendi).\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tres grados del sacerdocio.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde los or\u00edgenes, el ministerio ordenado fue conferido y ejercido en tres grados: el de los obispos, el de los presb\u00edteros y el de los di\u00e1conos. Normalmente el sacerdocio se refiere a los presb\u00edteros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El obispo recibe la plenitud del sacramento del Orden<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo incorpora a la jerarqu\u00eda la cual forma un Colegio episcopal y hace de \u00e9l la cabeza visible de la Iglesia particular que le es confiada. Los obispos, en cuanto sucesores de los ap\u00f3stoles y miembros del Colegio, participan en la responsabilidad apost\u00f3lica y en la misi\u00f3n de toda la Iglesia bajo la autoridad del Papa, sucesor de san Pedro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los presb\u00edteros (llamados tambi\u00e9n: sacerdotes)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los presb\u00edteros est\u00e1n unidos a los obispos en la dignidad sacerdotal y al mismo tiempo dependen de ellos en el ejercicio de sus funciones pastorales; son llamados a ser cooperadores diligentes de los obispos; forman en torno a su obispo el presbiterio que asume con \u00e9l la responsabilidad de la Iglesia particular. Reciben del obispo el cuidado de una comunidad parroquial o de una funci\u00f3n eclesial determinada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los di\u00e1conos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son ministros ordenados para las tareas de servicio de la Iglesia; no reciben el sacerdocio ministerial, pero la ordenaci\u00f3n les confiere funciones importantes en el ministerio de la palabra, del culto divino, del gobierno pastoral y del servicio de la caridad, tareas que deben cumplir bajo la autoridad pastoral de su obispo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Como se confiere el sacramento<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacramento del Orden es conferido por la imposici\u00f3n de las manos seguida de una oraci\u00f3n de consagraci\u00f3n solemne que pide a Dios para el ordenando las gracias del Esp\u00edritu Santo requeridas para su ministerio. La ordenaci\u00f3n imprime un car\u00e1cter sacramental indeleble.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ministerios conferidos por la ordenaci\u00f3n son insustituibles para la estructura org\u00e1nica de la Iglesia: sin el obispo, los presb\u00edteros y los di\u00e1conos no se puede hablar de Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Candidatos al sacramento del Orden<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia confiere el sacramento del Orden \u00fanicamente a varones (viri) bautizados, cuyas aptitudes para el ejercicio del ministerio han sido debidamente reconocidas. A la autoridad de la Iglesia corresponde la responsabilidad y el derecho de llamar a uno a recibir la ordenaci\u00f3n. En la Iglesia latina, el sacramento del Orden para el presbiterado s\u00f3lo es conferido ordinariamente a candidatos que est\u00e1n dispuestos a abrazar libremente el celibato y que manifiestan p\u00fablicamente su voluntad de guardarlo por amor del Reino de Dios y el servicio de los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Quien confiere el sacramento del Orden<\/strong>: Corresponde a los obispos conferir el sacramento del Orden en los tres grados.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a name=\"6-Matrimonio\"><\/a>6-Matrimonio<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/matrimonio.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3560 size-medium\" src=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/matrimonio-248x300.jpg\" width=\"248\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/matrimonio-248x300.jpg 248w, https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/matrimonio.jpg 289w\" sizes=\"auto, (max-width: 248px) 100vw, 248px\" \/><\/a>La alianza matrimonial, por la que el var\u00f3n y la mujer constituyen entre s\u00ed un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma \u00edndole natural al bien de los c\u00f3nyuges y a la generaci\u00f3n y educaci\u00f3n de la prole, fue elevada por Cristo Nuestro Se\u00f1or a la dignidad de sacramento entre bautizados\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0El matrimonio en el plan de Dios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La Sagrada Escritura se abre con el relato de la creaci\u00f3n del hombre y de la mujer a imagen y semejanza de Dios (Gn 1,26- 27) y se cierra con la visi\u00f3n de las \u201cbodas del Cordero\u201d (Ap 19,7.9). De un extremo a otro la Escritura habla del matrimonio y de su \u201cmisterio\u201d, de su instituci\u00f3n y del sentido que Dios le dio, de su origen y de su fin, de sus realizaciones diversas a lo largo de la historia de la salvaci\u00f3n, de sus dificultades nacidas del pecado y de su renovaci\u00f3n \u201cen el Se\u00f1or\u201d (1 Co 7,39) todo ello en la perspectiva de la Nueva Alianza de Cristo y de la Iglesia (cf Ef 5,31-32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>El matrimonio en el orden de la creaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u201cLa \u00edntima comunidad de vida y amor conyugal, fundada por el Creador y provista de leyes propias, se establece sobre la alianza del matrimonio\u2026 un v\u00ednculo sagrado\u2026 no depende del arbitrio humano. El mismo Dios es el autor del matrimonio\u201d (GS 48,1). La vocaci\u00f3n al matrimonio se inscribe en la naturaleza misma del hombre y de la mujer, seg\u00fan salieron de la mano del Creador. El matrimonio no es una instituci\u00f3n puramente humana a pesar de las numerosas variaciones que ha podido sufrir a lo largo de los siglos en las diferentes culturas, estructuras sociales y actitudes espirituales. Estas diversidades no deben hacer olvidar sus rasgos comunes y permanente. A pesar de que la dignidad de esta instituci\u00f3n no se trasluzca siempre con la misma claridad (cf GS 47,2), existe en todas las culturas un cierto sentido de la grandeza de la uni\u00f3n matrimonial. \u201cLa salvaci\u00f3n de la persona y de la sociedad humana y cristiana est\u00e1 estrechamente ligada a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar\u201d (GS 47,1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios que ha creado al hombre por amor lo ha llamado tambi\u00e9n al amor, vocaci\u00f3n fundamental e innata de todo ser humano. Porque el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios (Gn 1,2), que es Amor (cf 1 Jn 4,8.16). Habi\u00e9ndolos creado Dios hombre y mujer, el amor mutuo entre ellos se convierte en imagen del amor absoluto e indefectible con que Dios ama al hombre. Este amor es bueno, muy bueno, a los ojos del Creador (cf Gn 1,31). Y este amor que Dios bendice es destinado a ser fecundo y a realizarse en la obra com\u00fan del cuidado de la creaci\u00f3n. \u201cY los bendijo Dios y les dijo: \u201cSed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sometedla&#8217;\u201d (Gn 1,28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La Sagrada escritura afirma que el hombre y la mujer fueron creados el uno para el otro: \u201cNo es bueno que el hombre est\u00e9 solo\u201d. La mujer, \u201ccarne de su carne\u201d, su igual, la criatura m\u00e1s semejante al hombre mismo, le es dada por Dios como una \u201cauxilio\u201d, representando as\u00ed a Dios que es nuestro \u201cauxilio\u201d (cf Sal 121,2). \u201cPor eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne\u201d (cf Gn 2,18-25). Que esto significa una uni\u00f3n indefectible de sus dos vidas, el Se\u00f1or mismo lo muestra recordando cu\u00e1l fue \u201cen el principio\u201d, el plan del Creador: \u201cDe manera que ya no son dos sino una sola carne\u201d (Mt 19,6).<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong><a name=\"7-Unci\u00f3n de los enfermos\"><\/a>7-Unci\u00f3n de los enfermos<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/uncion_de_enfermos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-3561 size-medium\" src=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/uncion_de_enfermos-249x300.jpg\" width=\"249\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/uncion_de_enfermos-249x300.jpg 249w, https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/uncion_de_enfermos.jpg 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 249px) 100vw, 249px\" \/><\/a>Qui\u00e9n recibe y qui\u00e9n administra este sacramento<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En caso de grave enfermedad \u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La unci\u00f3n de los enfermos \u201cno es un sacramento s\u00f3lo para aquellos que est\u00e1n a punto de morir. Por eso, se considera tiempo oportuno para recibirlo cuando el fiel empieza a estar en peligro de muerte por enfermedad o vejez\u201d (SC 73; cf CIC, can. 1004,1; 1005; 1007; CCEO, can. 738).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si un enfermo que recibi\u00f3 la unci\u00f3n recupera la salud, puede, en caso de nueva enfermedad grave, recibir de nuevo este sacramento. En el curso de la misma enfermedad, el sacramento puede ser reiterado si la enfermedad se agrava. Es apropiado recibir la Unci\u00f3n de los enfermos antes de una operaci\u00f3n importante. Y esto mismo puede aplicarse a las personas de edad edad avanzada cuyas fuerzas se debilitan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u201c\u2026llame a los presb\u00edteros de la Iglesia\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Solo los sacerdotes (obispos y presb\u00edteros) son ministros de la unci\u00f3n de los enfermos (cf Cc. de Trento: DS 1697; 1719; CIC, can. 1003; CCEO. can. 739,1). Es deber de los pastores instruir a los fieles sobre los beneficios de este sacramento. Los fieles deben animar a los enfermos a llamar al sacerdote para recibir este sacramento. Y que los enfermos se preparen para recibirlo en buenas disposiciones, con la ayuda de su pastor y de toda la comunidad eclesial a la cual se invita a acompa\u00f1ar muy especialmente a los enfermos con sus oraciones y sus atenciones fraternas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La celebraci\u00f3n del sacramento<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Como en todos los sacramentos, la unci\u00f3n de los enfermos se celebra de forma lit\u00fargica y comunitaria (cf SC 27), que tiene lugar en familia, en el hospital o en la iglesia, para un solo enfermo o para un grupo de enfermos. Es muy conveniente que se celebre dentro de la Eucarist\u00eda, memorial de la Pascua del Se\u00f1or. Si las circunstancias lo permiten, la celebraci\u00f3n del sacramento puede ir precedida del sacramento de la Penitencia y seguida del sacramento de la Eucarist\u00eda. En cuanto sacramento de la Pascua de Cristo, la Eucarist\u00eda deber\u00eda ser siempre el \u00faltimo sacramento de la peregrinaci\u00f3n terrenal, el \u201cvi\u00e1tico\u201d para el \u201cpaso\u201d a la vida eterna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Palabra y sacramento forman un todo inseparable. La Liturgia de la Palabra, precedida de un acto de penitencia, abre la celebraci\u00f3n. Las palabras de Cristo y el testimonio de los ap\u00f3stoles suscitan la fe del enfermo y de la comunidad para pedir al Se\u00f1or la fuerza de su Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La celebraci\u00f3n del sacramento comprende principalmente estos elementos: \u201clos presb\u00edteros de la Iglesia\u201d (St 5,14) imponen -en silencio- las manos a los enfermos; oran por los enfermos en la fe de la Iglesia (cf St 5,15); es la ep\u00edclesis propia de este sacramento; luego ungen al enfermo con \u00f3leo bendecido, si es posible, por el obispo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Estas acciones lit\u00fargicas indican la gracia que este sacramento confiere a los enfermos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1-Bautismo Jesucristo requiere instrucci\u00f3n y fe para los que se convierten (cf. Mat. 28,19\u201320). Por eso la Iglesia requiere un catecumenado para formar a quienes se bautizan de mayores. 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