{"id":4277,"date":"2020-03-11T07:57:49","date_gmt":"2020-03-11T13:57:49","guid":{"rendered":"http:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/?p=4277"},"modified":"2020-03-11T08:01:30","modified_gmt":"2020-03-11T14:01:30","slug":"cuaresma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diocesisdeyoro.com\/blog\/?p=4277","title":{"rendered":"CUARESMA"},"content":{"rendered":"\r\n<p><em><strong>La Cuaresma ha sido, es y ser\u00e1 un tiempo favorable para convertirnos y volver a Dios Padre lleno de misericordia.<\/strong><\/em><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>\u00bfQu\u00e9 es la Cuaresma?<\/em><\/strong><\/h2>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-image\">\r\n<figure class=\"alignleft\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/imagenes.catholic.net\/imagenes_db\/861635_21682.jpg\" alt=\"\" \/><\/figure>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Por: P. Antonio Rivero, L.C. | Fuente: Catholic.net <br \/>El tiempo de la Cuaresma rememora los cuarenta a\u00f1os que el pueblo de Israel pas\u00f3 en el desierto mientras se encaminaba hacia la tierra prometida, con todo lo que implic\u00f3 de fatiga, lucha, hambre, sed y cansancio&#8230;pero al fin el pueblo elegido goz\u00f3 de esa tierra maravillosa, que destilaba miel y frutos suculentos (\u00c9xodo 16 y siguientes).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Tambi\u00e9n para nosotros, como fue para los israelitas aquella traves\u00eda por el desierto, la Cuaresma es el tiempo fuerte del a\u00f1o que nos prepara para la Pascua o Domingo de Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, cima del a\u00f1o lit\u00fargico, donde celebramos la victoria de Cristo sobre el pecado, la muerte y el mal, y por lo mismo, la Pascua es la fiesta de alegr\u00eda porque Dios nos hizo pasar de las tinieblas a la luz, del ayuno a la comida, de la tristeza al gozo profundo, de la muerte a la vida.<!--more--><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La Cuaresma ha sido, es y ser\u00e1 un tiempo favorable para convertirnos y volver a Dios Padre lleno de misericordia, si es que nos hubi\u00e9ramos alejado de \u00c9l, como aquel hijo pr\u00f3digo (Lucas 15, 11-32) que se fue de la casa del padre y le ofendi\u00f3 con una vida indigna y desenfrenada. Esta conversi\u00f3n se logra mediante una buena confesi\u00f3n de nuestros pecados. Dios siempre tiene las puertas de casa abiertas de par en par, y su coraz\u00f3n se le rompe en pedazos mientras no comparta con nosotros su amor hecho perd\u00f3n generoso. \u00a1Ojal\u00e1 fueran muchos los pecadores que valientemente volvieran a Dios en esta Cuaresma para que una vez m\u00e1s experimentaran el calor y el cari\u00f1o de su Padre Dios!<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Si tenemos la gracia de seguir felices en la casa paterna como hijos y amigos de Dios, la Cuaresma ser\u00e1 entonces un tiempo apropiado para purificarnos de nuestras faltas y pecados pasados y presentes que han herido el amor de ese Dios Padre; esta purificaci\u00f3n la lograremos mediante unas pr\u00e1cticas recomendadas por nuestra madre Iglesia; as\u00ed llegaremos preparados y limpios interiormente para vivir espiritualmente la Semana Santa, con todo la profundidad, veneraci\u00f3n y respeto que merece. Estas pr\u00e1cticas son el ayuno, la oraci\u00f3n y la limosna.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Ayuno no s\u00f3lo de comida y bebida, que tambi\u00e9n ser\u00e1 agradable a Dios, pues nos servir\u00e1 para templar nuestro cuerpo, a veces tan caprichoso y tan regalado, y hacerlo fuerte y pueda as\u00ed acompa\u00f1ar al alma en la lucha contra los enemigos de siempre: el mundo, el demonio y nuestras propias pasiones desordenadas. Ayuno y abstinencia, sobre todo, de nuestros ego\u00edsmos, vanidades, orgullos, odios, perezas, murmuraciones, deseos malos, venganzas, impurezas, iras, envidias, rencores, injusticias, insensibilidad ante las miserias del pr\u00f3jimo. Ayuno y abstinencia, incluso, de cosas buenas y leg\u00edtimas para reparar nuestros pecados y ofrecerle a Dios un peque\u00f1o sacrificio y un acto de amor; por ejemplo, ayuno de televisi\u00f3n, de diversiones, de cine, de bailes durante este tiempo de cuaresma. Ayuno y abstinencia, tambi\u00e9n, de muchos medios de consumo, de est\u00edmulos, de satisfacci\u00f3n de los sentidos; ayuno aqu\u00ed significar\u00e1 renunciar a todo lo que alimenta nuestra tendencia a la curiosidad, a la sensualidad, a la disipaci\u00f3n de los sentidos, a la superficialidad de vida. Este tipo de ayuno es m\u00e1s meritorio a los ojos de Dios y nos requerir\u00e1 mucho m\u00e1s esfuerzo, m\u00e1s dominio de nosotros mismos, m\u00e1s amor y voluntad de nuestra parte.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Limosna, dijimos. No s\u00f3lo la limosna material, pecuniaria: unas cuantas monedas que damos a un pobre mendigo en la esquina. La limosna tiene que ir m\u00e1s all\u00e1: prestar ayuda a quien necesita, ense\u00f1ar al que no sabe, dar buen consejo al que nos lo pide, compartir alegr\u00edas, repartir sonrisa, ofrecer nuestro perd\u00f3n a quien nos ha ofendido. La limosna es esa disponibilidad a compartir todo, la prontitud a darse a s\u00ed mismos. Significa la actitud de apertura y la caridad hacia el otro. Recordemos aqu\u00ed a san Pablo: \u201cSi repartiese toda mi hacienda&#8230;no teniendo caridad, nada me aprovecha\u201d (1 Corintios 13, 3). Tambi\u00e9n san Agust\u00edn es muy elocuente cuando escribe: \u201cSi extiendes la mano para dar, pero no tienes misericordia en el coraz\u00f3n, no has hecho nada; en cambio, si tienes misericordia en el coraz\u00f3n, a\u00fan cuando no tuvieses nada que dar con tu mano, Dios acepta tu limosna\u201d.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Y, finalmente, oraci\u00f3n. Si la limosna era apertura al otro, la oraci\u00f3n es apertura a Dios. Sin oraci\u00f3n, tanto el ayuno como la limosna no se sostendr\u00edan; caer\u00edan por su propio peso. En la oraci\u00f3n, Dios va cambiando nuestro coraz\u00f3n, lo hace m\u00e1s limpio, m\u00e1s comprensivo, m\u00e1s generoso&#8230;en una palabra, va transformando nuestras actitudes negativas y creando en nosotros un coraz\u00f3n nuevo y lleno de caridad. La oraci\u00f3n es generadora de amor. La oraci\u00f3n me induce a conversi\u00f3n interior. La oraci\u00f3n es vigorosa promotora de la acci\u00f3n, es decir, me lleva a hacer obras buenas por Dios y por el pr\u00f3jimo. En la oraci\u00f3n recobramos la fuerza para salir victoriosos de las asechanzas y tentaciones del mundo y del demonio. Cuaresma, pues, tiempo fuerte de oraci\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Miremos mucho a Cristo en esta Cuaresma. Antes de comenzar su misi\u00f3n salvadora se retira al desierto cuarenta d\u00edas y cuarenta noches. All\u00ed vivi\u00f3 su propia Cuaresma, orando a su Padre, ayunando&#8230;y despu\u00e9s, sali\u00f3 por nuestro mundo repartiendo su amor, su compasi\u00f3n, su ternura, su perd\u00f3n. Que Su ejemplo nos estimule y nos lleve a imitarle en esta cuaresma. Consigna: oraci\u00f3n, ayuno y limosna.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Cuaresma ha sido, es y ser\u00e1 un tiempo favorable para convertirnos y volver a Dios Padre lleno de misericordia. \u00bfQu\u00e9 es la Cuaresma? Por: P. 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