PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO ANTE LA ESCALADA DE VIOLENCIA QUE GENERA TANTO DOLOR Y MUERTE EN NUESTRA HONDURAS. DIOCESIS DE YORO.

Es la violencia del amor, la de la fraternidad, la que quiere convertir las armas en hoces para el trabajo” (San Oscar Arnulfo Romero, 27 de noviembre de 1977)

Las líneas y movimientos pastorales, religiosas y religiosos, Sacerdotes y el Obispo Administrador Apostólico de la Diócesis de Yoro, ante la escalada de violencia y masacres en el departamento de Yoro (Sulaco, Victoria y El Progreso); Rigores, Trujillo, Colón; Cortés (Corinto Omoa, Chamelecón y La Lima), y en todo el país, nos pronunciamos en los siguientes términos:

  1. El Departamento de Yoro registra en 2026 una de las tasas de homicidios y masacres más alta de Honduras, con noventa y ocho muertes violentas hasta finales de abril pasado, que claman justicia ante la violencia delincuencial y estructural en todo el país. Nuestra Honduras sigue bañada de sangre, registrándose seis homicidios diarios, resultado de un sistema que mantiene y reproduce la cultura de violencia y de muerte. Urge que tengamos presente en nuestra mente y en nuestro corazón, el quinto mandamiento de la ley de Dios, que dice: “No Matarás”.  
  2. Nos indigna y repudiamos enérgicamente todo tipo de violencia que atente contra la vida de las personas, particularmente las masacres perpetradas: de hombres y mujeres en Sulaco, Victoria y el Progreso, Yoro; en Corinto (policías), Chamelecón y La Lima, Cortés, y la masacre en la comunidad de Rigores, Trujillo, Colón, donde veinte personas han sido horriblemente asesinadas; entre ellas tres niños, tres mujeres y tres adultos mayores.  
  3. A los familiares, amigos/as, organizaciones y comunidades de las víctimas mortales les abrazamos con amor fraterno y solidario, en este momento de profundo dolor, zozobra e incertidumbre. Les ofrecemos nuestras oraciones.  
  4. Callar ante la violencia que genera tanto dolor y muerte sería permitir que se normalice y se trate como desechable la vida de las personas. Bien lo formula Conferencia Episcopal de Honduras: “como pastores de la Iglesia y miembros de esta sociedad, no podemos aceptar justificaciones superficiales ante hechos tan horrendos, las cuales han ensangrentado y enlutado a tantas familias inocentes”. En este sentido, exigimos al Estado de Honduras:  
    1. Asumir la sagrada responsabilidad jurídica, constitucional y ética de garantizar la seguridad, la vida y la integridad de todos los ciudadanos, sin ninguna distinción, mediante acciones efectivas de prevención, protección, investigación y sanción de toda forma de violencia o amenaza contra los derechos fundamentales de las personas.
    1. Dar seguimiento a la investigación responsable, independiente, técnica, creíble y con plenas garantías para esclarecer y deducir responsabilidad de las masacres múltiples, extorciones y secuestros registrados en nuestro departamento de Yoro, en específico, y de todo el país, en general.
    1. Nos solidarizaríamos y nos unimos a las demandas de la Diócesis de Trujillo expresadas en su pronunciamiento del 23 de mayo, respecto a la Masacre en Rigores, Trujillo, colón, el 21 de mayo. 
  5. Exhortamos al pueblo de Dios y a la sociedad en general, a denunciar todo acto de violencia que atente contra la dignidad humana, contra el derecho y el don de la vida. A levantar su voz en favor de una sociedad de paz, amor, verdad y justicia. En este espíritu convocamos a la “Caminata por la paz, la justicia y la no violencia” el domingo 7 de junio, en cada una de las parroquias de la Diócesis, terminando con la Eucaristía para orar por las víctimas, la paz y la justicia.

El progreso Yoro, 27 de mayo de 2026.

Mons. Jenrry Johel Velásquez Hernández.  

Administrador Apostólico

Colegio de Consultores:

P. Abrahám Medina

P. Eugenio Guadalupe Aldana Valenzuela, SdJ.

P. Francisco Martínez González

P. Gregorio Vasquez Galvez, SJ.

P. José Edilberto Barahona Martínez

P. Marvín Jalil Salas Alemán

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